Esa habitación esta más sola que antes,
los lugares y los colores ya no son los mismos,
mis pasos son más débiles. Mi voz casi ya no se escucha.
Desde que te fuiste y cruzaste esa puerta de madera,
mis pensamientos vuelan, no te encuntran en ninguna parte.
Los papeles están llenos de letras que recuerdan lo perdido,
las plumas desgastadas y sin tinta. Mis dedos, hinchados.
La espalda adolorida y tiesa.
Desde que decidiste irte y no regresar, ¡Maldito ese día!
Te extraño, te añoro, quiero oler tu aroma que no he olvidado.
Tal vez ya no debería existir´, así, a lo mejor, el dolor desaparecería.
jueves, 29 de marzo de 2007
viernes, 23 de marzo de 2007
Tristeza
Este sentimiento hoy corroe mis sentidos,
no me deja tranquilizarme y mi mente no esta donde
debe estar. Está lejos en la antesala de la desesperación.
No puedo estar quieto, suspiro y no me alivio. Maldita Sea.
Ya no sé qué hacer. ¿Me tiro a un precipicio? No, no hay uno cerca.
Todo tiene que pasar. Mas es frustrante vivirlo. Quiero hacer todo, pero no me muevo.
no me deja tranquilizarme y mi mente no esta donde
debe estar. Está lejos en la antesala de la desesperación.
No puedo estar quieto, suspiro y no me alivio. Maldita Sea.
Ya no sé qué hacer. ¿Me tiro a un precipicio? No, no hay uno cerca.
Todo tiene que pasar. Mas es frustrante vivirlo. Quiero hacer todo, pero no me muevo.
martes, 13 de marzo de 2007
Día gris.
Y estoy aquí en medio de lo gris que es el encanto del día sin sol y con mucho frío.
Se despide un cálido humo inperceptible que no me quita el frío que me gusta sentir,
tanto que no me puedo conectar a mi inspiración para seguir escribiendo. Compré un Café.
Se despide un cálido humo inperceptible que no me quita el frío que me gusta sentir,
tanto que no me puedo conectar a mi inspiración para seguir escribiendo. Compré un Café.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)