Desángrate el cuerpo, pierde el color.
Amarra navajas y enseña las garras,
Ven arrastra mi río rojo también.
Hazla benéfica.
Cómete mi carne cruda.
Chupa mis huesos y quitales el tuétano.
Succiona mis sesos. Sáciate de mis entrañas sucias de lodo.
Corta, parte por parte. Guarda mis pedazos en un refrigerador.
Sigue comiendo, no dejes nada. Por que, en vida, YO te di todo.
Ese será el mejor regalo de tu amor, me elevaré al nirvana.
No te arrepentirás, no te preocupes iré al cielo. Tu cielo mental.
Que huele a menta y yerbabuena.
sábado, 13 de enero de 2007
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